Vista aérea del Lago de Pátzcuaro
La historia

El alma del
lago sagrado

Lágrimas
de Yunuén

En el corazón del Lago de Pátzcuaro existe una isla que guarda secretos milenarios. Yunuén — cuyo nombre en purépecha significa "luna" — es el lugar donde el agua, el tiempo y el espíritu se fusionan para crear algo que no puede explicarse con palabras ordinarias.

Nuestro mezcal nació de la convicción de que los mejores espirituosos no se fabrican: se descubren. Y nosotros lo descubrimos en las profundidades de este lago sagrado.

Capítulo I

El ritual
del agua

Cada año, cuando el velo entre los vivos y los muertos se adelgaza, llevamos nuestro mezcal recién destilado a las orillas del Lago de Pátzcuaro. En la madrugada del 1 de noviembre, en una ceremonia silenciosa y antigua, los recipientes descienden al fondo del lago.

Ahí permanecen durante doce meses. El agua fría, la oscuridad, la presión y los minerales del lago actúan sobre el mezcal de maneras que ningún barril de roble podría replicar. Las moléculas del líquido se reorganizan. Los sabores se redondean. El mezcal adquiere algo nuevo — algo que sólo el lago puede dar.

Al año siguiente, en el mismo momento sagrado, recuperamos las vasijas. Lo que emerge es Lágrimas de Yunuén: un mezcal que ha dormido en las profundidades y ha despertado transformado.

Ritual del Día de Muertos en Pátzcuaro

El lago no envejece el mezcal. Lo transforma. Le da memoria.

Fundadores de Lágrimas de Yunuén
1 de Noviembre · Día de Muertos · Lago de Pátzcuaro · 365 días de reposo · Ritual Purépecha · Edición Limitada · 1 de Noviembre · Día de Muertos · Lago de Pátzcuaro · 365 días de reposo · Ritual Purépecha · Edición Limitada ·
Mezcal sobre piñas de agave
Capítulo II

La leyenda
del lago

Cuenta la leyenda purépecha que Hapunda, la joven princesa de la Isla de Yunuén, amaba a su pueblo con una devoción que sobrepasaba los límites de lo humano. Cuando una plaga de langosta amenazó con destruir las cosechas y condenar a la isla al hambre, Hapunda tomó la única decisión que podía salvarlos.

Se adentró sola en las aguas del lago, caminando hasta que las profundidades la reclamaron. Pero su amor fue tan puro que los dioses no pudieron retenerla en la oscuridad. La transformaron en una garza blanca — ave sagrada del lago — para que pudiera velar eternamente por su pueblo desde el cielo.

Cada vez que una garza blanca surca las aguas de Pátzcuaro, los purépechas dicen que Hapunda ha regresado. Cuando nuestro mezcal sale del lago, nosotros decimos lo mismo.

La marca

Más que un mezcal,
un legado

Lágrimas de Yunuén es un proyecto que honra la cultura purépecha, el ecosistema del lago y el arte de los mezcaleros artesanales. Cada botella es una edición única, irrepetible — como cada año que pasa, como cada garza que vuela.